ALFRED NEUBAUER
La luz que guió a la Estrella
Alfred Neubauer puede considerarse como el primer jefe de equipo profesional del automovilismo. De su cabeza surgieron varias ideas que aún hoy se utilizan en la Fórmula 1. Mercedes Benz lo extrañará por siempre.
Nacido en 1891, Alfred Neubauer se enamoró de los automóviles a los siete años, viendo pasar un Benz en su pueblo natal, Neutitschein, en Moravia del norte, Checoslovaquia. A pesar de ser muy pequeño, desde entonces dijo que "la gasolina estaba en su sangre" .
Después de trabajar como oficial-chofer durante la Primera Guerra Mundial se unió a la Auto Daimler como piloto de carreras. Cuando Ferdinand Von Porsche dejó la empresa para irse a Mercedes Benz se llevó con él a Neubauer, quien trabajaría en la fábrica alemana el resto de su vida.
Neubauer era un hombre enérgico, empresario y que demostró ser leal a la marca de la Estrella contra viento y marea. Su actividad profesional le significó a Mercedes Benz un éxito más que importante.
Fue un innovador en muchos aspectos en el mundo de las carreras. Por ejemplo fue el primero en sostener que si el box podía informar al piloto sobre su posición, velocidad, distancias entre quien lo precedía y el resto del pelotón, tenía entonces muchas más posibilidades de alcanzar su máximo potencial. Transmitió sus ideas a sus superiores y para su fortuna y la de Mercedes Benz tuvo una muy favorable acogida en Wilhelm Kissel. Kissel era el jefe de la firma, amén de un entusiasta de las carreras y comprendió desde un primer momento sobre los beneficios de un programa de publicidad y un sistema de comunicación entre los boxes y los pilotos del equipo. Neubauer solía sostener que un piloto de pruebas era "el ser humano más solo del mundo" .
Durante la primera carrera como Gerente del equipo alistó tres Mercedes con un "staff" de mecánicos para cada auto. Se prepararon banderas, señales y hasta un lenguaje en código entre el equipo y los pilotos. Señas tan elementales que hoy reslutan obvias, pero que hasta entonces no se habían utlizado. Un círculo hecho con el dedo índice derecho preguntaba cuántas vueltas de carrera restaban; el índice apuntado hacia delante requería al box la distancia con el auto de adelante; o a la inversa (el dedo índice hacia atrás) solicitaba la distancia sobre el auto de atrás.
Neubauer en los pits.  |
Neubauer fue el primer hombre sobre la Tierra en hacer practicar al equipo de boxes durante horas, al mejor estilo Fórmula 1 actual. Cambio de neumáticos, llenado de tanques de combustible y recambio de algunas piezas eran actividades comunes durante la semana para el equipo Mercedes Benz.
Al inicio de cada Gran Prix podía verse a Don Alfredo con una bandera rojinegra y un cronómetro en su mano indicando a sus pilotos sobre el inicio de la prueba. Incluso hay fotos donde puede verse a Neubauer indicando que faltan cuatro segundos con sus dedos e, increíblemente, las miradas de los pilotos y del público se dirigen a él y no al largador de la competencia. |
Durante la depresión, Ferdinand Von Porsche emigró temporalmente a Auto Unión y Neubauer siguió sus pasos, ya que Mercedes Benz se había retirado momentáneamente de las carreras. Kissel fue el responsable de su vuelta y es sabido el éxito que tuvo la marca en la Fórmula 1 con su regreso: dos campeonatos del mundo con Juan Manuel Fangio como piloto.
Alfred Neubauer siguió demostrando 30 años después que aún era el mejor director de equipo del mundo: fue el creador de las famosas Flechas de Plata. Al comenzar a investigar cómo alivianar los autos, les hizo quitar la pintura blanca que hasta ese entonces utilizaban los alemanes, dejando el aluminio (color plata) para alivianar aún más a los bólidos.
Fue el creador de un elixir secreto para las carreras que recomendaba a sus pilotos compuesto por café negro, yema de huevo, azúcar, un poco de vino y algunas especias. Él sostenía que funcionaba "a las mil maravillas... Al menos por unas vueltas..." .
El piloto inglés Stirling Moss dijo de él: "Era un personaje impresionante, podía tener la atención de cualquiera hablando con brusquedad pero podía a la vez demostrar gran comprensión y un profundo pensamiento. En los momentos de relax tenía a todos muertos de risa" .
Hay hombres que están destinados para ciertas actividades, con mayor o menor trascendencia. Don Alfredo nunca tuvo éxito como piloto, sin dudas su verdadera vocación estaba relacionada con los autos pero debajo de ellos. Si hubiese manejado con tan buenos resultados, seguramente hubiese alcanzado algún que otro campeonato del mundo.